Respuesta a: Módulo 5

#1063
Eli
Participante

¡Buenas tardes compas!

Coincido con el resto y también tengo que decir que he disfrutado muchísimo este módulo tanto por la temática, que me llega especialmente, como por la manera en que se ha tratado.

En cuanto a la mortalidad materno-infantil y la dificultad en las acciones para reducir las tasas de fecundidad, me gustaría añadir a lo que habéis comentado dos cuestiones que vivencié durante mi estancia en zonas rurales de Uganda. La primera es el hecho de que cuanta más descendencia tiene un hombre más estatus, poder y respeto le otorga la comunidad (una creencia cultural que se suma al resto de obstáculos en la sensibilización); y la segunda es que en estas zonas tan alejadas, los centros sanitarios suelen ser privados y gestionados por órdenes religiosas, lo cual implica la inexistencia de planificación familiar y la prohibición de incentivar el uso de preservativos, pese a que muchas de las personas que trabajan en esos centros (incluyendo las monjas) no están de acuerdo y entienden la importancia de los métodos anticonceptivos.

Con respecto a la pregunta sobre la violencia simbólica, me parece que viene muy al caso algo que a mí me sorprendió en gran medida, y es que solo las mujeres (en este caso ugandesas) se postran cuando saludan. También vi reflejada ese tipo de violencia durante las terapias grupales que realizaba a personas con VIH/SIDA, ya que las mujeres tenían mucha dificultad y limitaciones a la hora de exteriorizar sus sentimientos, desacuerdo o indignación en público, en comparación con los participantes hombres; lo que muestra la presión que sufrimos por ser perfectas y aguantar sin quejarnos. Otro ejemplo unido a este último, fue cuando veía a la mayoría de mujeres dilatando en la sala de espera antes de parir sin quejarse, intentando no gritar, porque, claro, no es lo que se espera de ellas…brutal.

Por otro lado, el tema de la feminización del VIH/SIDA me lleva a reflexionar que la desigualdad de género nos mata (literalmente) de varias maneras, no solo por medio del asesinato (como violencia machista directa), sino también a través de la pobreza e inseguridad alimentaria y la transmisión de enfermedades crónicas. Lo cual muestra la enorme importancia de sensibilizar e implantar la perspectiva de género en todos los ámbitos de la vida.

Por último, también me gustaría resaltar lo que se plantea en el último apartado del módulo sobre las relaciones heteronormativas y cómo contribuyen a perpetuar la relación de subordinación entre mujeres y hombres como una posible explicación sobre la resistencia de la sociedad hacia el reconocimiento de la diversidad sexual y de género. Me ha resultado muy esclarecedor ya que al final todos los colectivos oprimidos han sufrido de una u otra manera los efectos del sistema patriarcal.

Un placer leeros.
Abrazos.