Respuesta a: Foro del Módulo 2

#3702
Mari-Paz
Participante

Concuerdo con TaniaTP en la serie de factores que deben confluir para promover el cambio. Respecto a la pregunta de “¿es necesario rechazar los valores tradicionales, las costumbres locales, y las jerarquías sociales para promover la igualdad real entre mujeres y hombres y transformar el mundo patriarcal?” Hasta cierto punto, sí -aunque la velocidad y el proceso de transformación no es un camino rápido ni en línea recta. Diría que más que “rechazar” todos los valores tradicionales y las costumbres sociales, se debería al menos cuestionar, y eliminar aquellas prácticas dañinas y discriminatorias (que no tienen por qué ser todas), y de manera progresiva. Como apuntado por los otros compañeros, ese cuestionamiento debería venir desde las propias comunidades, desde la sociedad civil, y protagonizado por las mujeres (es decir, “desde lo local” y no desde instituciones internacionales, volviendo a la cuestión de la descolonización).
Vuelvo a referirme a mi experiencia de trabajo en Liberia en cuanto a la lucha contra la mutilación genital femenina. Algunas asociaciones de mujeres proponen dejar más o menos intactas las “Sande Bush schools” (donde las niñas aprenden a cuidar del hogar, danzas y costura tradicional, etc) y simplemente eliminar la parte del rito de pasaje que es la ablación (o sustituirla por una celebración de otro tipo). Esto podría suponer un avance muy significativo en los derechos de las niñas/las mujeres, pero al mismo tiempo, no intenta promover una igualdad real entre hombres y mujeres (al fin y al cabo, la Bush school perpetúa roles tradicionales de género, y mantiene otra serie de prácticas dañinas para la mujer). ¿Vale la pena empezar con un paso así en la transformación de la tradición? ¿O debería ser un todo o nada cuando hablamos de igualdad de género y derechos humanos?