Respuesta a: Foro del Módulo 2

#3762
AdrianaZamora
Participante

Para mí es muy interesante el hacer un contraste entre la percepción de las mujeres de África y su realidad.
Si bien es cierto, que existe un mar entre los países democráticos y aquellos donde existen leyes híbridas y regímenes autoritarios, creo que el discurso siempre debe partir de la posición de la persona a la que le toca vivir una u otra realidad.
Antes de hablar de una implementación de los DDHH en estados africanos, creo que primero pensaría en las necesidades de las mujeres. Aquello que como sociedad necesitan pero respetando su cultura, su forma de vida y aquello que conocen. Creo que un error muy grave es pensar que la implementación de políticas con perspectiva de género y que apelen y defiendan los DDHH de las mujeres en África desde una perspectiva occidental tendrá algún efecto beneficio o generará un cambio. Considero que para generar un cambio, se debe replantear desde las necesidades geográficas y culturales. Sin esto, para mí es como hacer leyes o promulgar derechos donde no es viable que se cumplan, para ejemplificar mi idea pensaría en decretar el derecho al agua donde el pozo más cercano esta a decenas de kilometros. Es decir, tienes el derecho pero no la forma de hacer valer tu derecho, porque no es viable, porque no se tiene la infraestructura. Y es donde creo, que no podemos pensar en una igualdad universal, sino debe replantearse la forma en que vemos las cosas, respondiendo a la pregunta que lanza Ewa, para mí el relativismo cultural está totalmente ligado a las preguntas que lanza. Creo que es una obligación no dejarlo de lado, porque solo así lograremos un mundo más justo, que no necesariamente tiene que ser igualitario. Pero si un mundo, donde todas puedan disfrutar de sus derechos más elementales.

Especificamente hablando de los países africanos islamitas, creo que la mujer los últimos años se ha hecho escuchar y ha buscado cambiar la situación que existe en torno a ellas. Es una larga lucha, pero creo que poco a poco lo están logrando. Evidentemente sus deseos y su forma de ver la vida será muy diferente a la de una mujer europea. Y se tiene que guardar respeto por las costumbres que ellas tienen y que deciden seguir llevando a cabo incluso cuando se logré esa tan buscada “igualdad”. Considero que la promoción de los DDHH en los países africanos no se logrará por políticas globales ni declaraciones universales que muchas veces no tienen injerencia en ciertas geografías, pero que las mujeres seguirán luchando por lo que consideren mejor para ellas y por construir un mundo quizás no más igualitario pero si con condiciones más dignas.