Respuesta a: Foro del Módulo 3

#3840
Alberto
Participante

Buenas noches. Algunas reflexiones tras la lectura del módulo 3.

Respecto a la construcción de la mujer como objeto (sujeto) de la investigación sociológica, tenemos que tener en cuenta que las propias categorías de análisis sociológico fueron creadas en occidente, que la educación que se imparte en las escuelas africanas es de corte occidental (con escasas excepciones), las lideresas africanas se han formado por lo general en universidades europeas o americanas, etc. Así, cuando se habla de “epistemologías del Sur”, creo que la lectura propuesta podría ser más explícita. Pienso que en América Latina sí se han ido creado sus propios marcos conceptuales, pero no lo tengo tan claro en el caso de África. Creo que aún queda mucho camino por recorrer para quitarse el “yugo” de los marcos de análisis cartesianos importados.

Sobre la imagen de la mujer africana, como bien han indicado compañeros/as anteriormente, no hablaría de “la mujer africana” sino de “las mujeres africanas”. Me vienen a la memoria, imágenes de mujeres en múltiples viajes a África subsahariana durante más de 20 años. La imagen que tengo más presente es la de las mujeres que he visto viajando a zonas rurales en muchos países africanos. Mujeres que se dejan el lomo trabajando, a menudo con un crío en la espalda, tanto en actividades agrícolas como comerciales. La otra cara de la moneda de esa imagen, es la de hombres, jóvenes y mayores, reunidos bajo un árbol o en un pequeño café, charlando o simplemente tumbados, durante horas y horas (me chocaba verlos al ir por la mañana a visitar proyectos en zonas rurales, y verlos igualmente al volver hacia la capital por la tarde-noche). Otra imagen que tengo es la de las mujeres maltratadas en situaciones de guerra, mujeres jóvenes violadas que huyeron de la guerra en Sur Sudán, mujeres que se refugiaron en campos en Kenia, donde eran nuevamente agredidas por el hecho de ser mujeres. O mujeres víctimas del patriarcado en Mozambique, donde hay hombres que se acuestan con sus amantes, y cuando vuelven al hogar contagian a sus mujeres con el VIH. Pero a pesar de que esas imágenes nos puedan mostrar su fragilidad, en todos esos casos, las conversaciones que pude tener con muchas de ellas me mostraron su fortaleza, sus ganas de salir adelante, de superar los ingentes obstáculos que el patriarcado les pone por delante. Esas mujeres necesitan el apoyo de colectivos sociales, de organizaciones de mujeres, de asociaciones locales, y, ¿por qué no?, de ONG internacionales que pueden apoyar recursos y apoyar en su lucha. Creo que en este siglo se ha avanzado mucho en un concepto de co-operación entre organizaciones del Norte que trabajar codo con codo con organizaciones del Sur, con perspectivas aún bastante occidentales en mi opinión, pero donde cada vez se da más voz a las mujeres africanas. Por otra parte, HakiElimu, organización tanzana con la que tuve la suerte de trabajar en una investigación sobre educación de niñas, es un buen ejemplo de una organización nacida en África, y que realiza una magnífica labor científica y social de recogida de datos, análisis y propuestas de acción en favor de las mujeres africanas.

Saludos