Respuesta a: Foro módulo 1

#3865
Ines
Participante

Buenos días, mis aportaciones son las siguientes:
Represión emocional; esto puede derivar en problemas de salud mental como la ansiedad, la falta de control de impulsos, la no manifestación de deseos verdaderos por el miedo al famoso “qué dirán”. Así, el hombre deja de poder disfrutar de una vida plena, ya sea ésta en pareja o no y/o con amistades por mantenerse en la masculinidad hegemónica.
Por otra parte, este tipo de masculinidades se mantienen desde “el hombre es el hombre” lo que le conduce en muchísimos casos a cometer acciones con las que quizás no se sientan congruentes pero que sin embargo, es lo que sí se espera de ellos; acciones tales como: violencia entre iguales, abusos de poder con quienes consideran débil (ya sea éste hombre o mujer).
Además, también está su actitud de imposición, en el sentido más amplio de su palabra. Imposición en toma de decisiones por ejemplo(“porque mi abuelo así lo hizo, posterior mi padre y ahora me toca a mi, por “ser hombre”). Ello, en la mayoría de las ocasiones, puede ocasionar confrontación física y/o emocional con pareja y/o amistades (“Más evolucionadas” en pensamiento y actuación).
No quiero dejar de lado, la actitud discriminatoria que muestran hacia otras personas ya se ésta por su condición sexual y/o status social (personas en situación de calle, son agredidas).
Por otra parte, el mantenimiento continúo del discurso “porque yo soy fuerte y no puedo ni tengo derecho a la queja pero sí a la réplica”.
Todo esto escrito, puede desembocar en un stress silencioso por todos “los deberes” que el hombre debe asumir por el mero hecho de serlo = exceso de responsabilidades, en ocasiones, inadecuadas más dirigirle a un sufrimiento con toma de decisiones muy, muy erróneas.

Inés