Respuesta a: Foro del Módulo 4

#3982
pacorozco
Participante

Buenas, aquí vuelvo. Muchas preguntas, muy interesantes, y difícil saber por dónde empezar. Pero creo que compartimos muchos elementos, y nacen de una comprensión clara acerca de que el modelo capitalista y su lectura del “desarrollo” no son la única opción y de elementos como el hecho de no ligar necesariamente desarrollo-economía bajo la lupa del capitalismo. Estas afirmaciones llevan cerca de otra de las preguntas: ¿es posible un desarrollo económico no capitalista? Mi respuesta es si, y entiendo que lo es también la que subyace en la mayoría de las aportaciones, si bien es cierto que como indicaba Xabi en el marco actual es difícil disociar los diversos modelos que podemos analizar, ya que todos se mueven y fluctúan en un marco global capitalista.

Sobre la cuestión del planteamiento de “otras nociones de economía” desde distintas regiones, tal como entiendo la pregunta, podría ser, pero a la inversa. Y me explico. La lógica del desarrollo actual con ejemplos como la extracción de recursos minerales de los países empobrecidos a cambio de fondos, proyectos, o las “ayudas” económicas escondidas en los PAE de los que ya hemos hablado en módulos anteriores, etc., inclusive los acuerdos de pesca a los que se invita desde occidente a los países (Senegal como claro ejemplo) a intercambiar sumas de dinero por esquilmar la costa, desarmar de capacidad el desarrollo local de la economía y distorsionar la relación de los habitantes de un lugar con su entorno, son todo ejemplos de imposición de lecturas económicas en entornos ajenos. El capitalismo vicia al promotor de esa lectura del desarrollo, y en muchos casos también al receptor (pongamos un gobierno con tendencia a la corrupción, con escasa estructura pública estatal) que ve en esa monetarización atractiva una contrapartida interesante (bajo la óptica obtusa y cortoplacista).

El eco feminismo en términos generales (y no soy un experto para entrar en detalles) es un ejemplo de cómo asumiendo el rol esencial de las mujeres africanas en el desarrollo económico o mejor en el bienestar económico, se pueden plantear otras nociones con altura económica para aplicar en distintas regiones y mejorar valores esenciales de justicia social. Las líneas en las que se podría avanzar, sí que orientarían hacia modelos económicos no capitalistas y seguro que en ellos el dinero no sería la única manera de las mujeres para la emancipación.

Por desgracia la asociación entre emancipación y acceso los derechos humanos es una muestra más de como el capitalismo es violento y permea en el tuétano de la sociedad. Es triste que sin “dinero” no haya acceso a la emancipación o que sin dinero no se pueda gozar de mayor capacidad de protección de los derechos humanos, pero es una realidad en muchos ámbitos.
Otro límite evidente a esa emancipación es la sociedad patriarcal y viene a atravesar el debate de los cuidados que mencionabais, la división del trabajo y la reproducción.

En esta segunda parte del debate, me ha resultado muy interesante tanto el concepto de “economía moral”, que evidentemente tan lejos queda del cotidiano de nuestras sociedades enriquecidas. A su vez, y para terminar mi intervención, lo conecto con el último comentario de Ane que me parece muy atractivo para debate: los cuidados y su monetarización.

La noción de cuidado se asume como algo “gratuito” hasta el momento en que se vincula a un tercero, pero hasta que ese punto llega (y queda en casa o familia) no. A su vez, en una sociedad machista donde los cuidados recaen la grandísima mayoría de las ocasiones en las mismas personas; la conexión entre esos cuidados y los límites de emancipación de dichas personas, es evidente por una cuestión puramente material. Desde esta óptica, y obviamente en un escenario ideal donde el capitalismo no imponga criterios, si considero que aceptar que los cuidados sean reconocidos es un paso necesario para acortar desigualdades. No es sencilla la tarea de la monetarización, no es sencilla tampoco la de la disociación entre la esfera personal/terceras personas, pero los impactos son reales, y que de alguna manera durante al menos X periodos de tiempo pudieran dedicarse recursos públicos al reconocimiento o convalidación del tiempo dedicado a esos cuidados (no necesariamente su monetarización, pero por ejemplo cursos, cuotas de matrículas, etc.), debería ser un imperativo de una política pública consecuente con una sociedad más justa.

Nos seguimos leyendo, un abrazo, paco.