Respuesta a: Foro del Módulo 4

#4016
Alberto
Participante

Buenas tardes a todas y todos. Creo que la independencia económica de las mujeres solo se logrará por su inserción en la economía, formal o informal. Se menciona la posibilidad de una economía no monetarizada, pero creo que eso conlleva una economía solo de subsistencia, lo que deja a las mujeres en una posición de gran vulnerabilidad frente a catástrofes naturales, conflicto armados u otro tipo de eventos imprevisibles. Además, la economía informal suele conllevar el no beneficio de los servicios que pueda ofrecer el Estado. Es cierto que en estos momentos, la mayoría de los Estados africanos ofrecen pocos servicios, en parte porque recaudan pocos impuestos, porque hay una gran economía informal (además, por supuesto, de que las grandes multinacionales tampoco pagan los impuestos que les correspondería por las enormes ganancias que obtienen, por ejemplo, en las industrias extractivas en el continente). Pienso que las mujeres deben exigir su papel en las economías formales africanas, a través de una mejor educación, de un reconocimiento legal de sus derechos, de un reconocimiento social de su papel en la sociedad, etc. Si esas economías han de ser capitalistas o no, creo que, siendo realistas, en este momento hay poca opción pues todos los países africanos, en mayor o menor medida, funcionan en el marco de la economía global capitalista. Que se pueden pensar otros sistemas, por supuesto, pero personalmente no creo que el futuro de las mujeres africanas pase por pequeñas experiencias a nivel comunitario, que son necesarias y viables en el corto plazo y que permiten a muchas mujeres salir de la extrema pobreza (microcréditos rurales, por ejemplo), pero que, en mi opinión, no son una alternativa para un desarrollo económico, social y político a largo plazo.

Por otra parte, trabajo habitualmente con ministerios de educación en países africanos y la gran mayoría de altos cargos son hombres. Cuando pregunto sobre un deseable equilibrio de género, no suelo ver mucho interés en hacerlo realidad. Es más habitual ver a mujeres en departamentos de educación preprimaria y vinculados a niños/as vulnerables o con discapacidad, así como en otros ministerios vinculados a sectores sociales. Cuando he trabajado con ministerios de educación superior, la brecha de género es todavía mayor, y a nivel de rectores e incluso de docentes, predominan los hombres. Queda mucho por hacer en la igualdad de sexos también en el sector educativo, clave para el empoderamiento de las mujeres africanas.

Saludos