Respuesta a: Foro módulo 2

#4168
mariaecheve
Participante

Gracias a todas por compartir!! Es muy interesante leeros. Quería compartir un par de reflexiones que me han surgido a través de lo leído en el módulo.

Cómo mencionan los autores citados en el módulo, hay un gran desconocimiento sobre las formas de maltrato situadas en las partes más bajas de la pirámide de la violencia. Esto conlleva a que se desarrollen relaciones tóxicas y abusivas que los jóvenes no identifican. Su desconocimiento les lleva a entender ciertos comportamientos como indicadores de amor, cariño o implicación en la relación.
El hecho de vivir tu primera relación romántica bajo este patrón, pone en riesgo la transposición del mismo a relaciones adultas. Al haber interiorizado esos comportamientos como validadores y no como tóxicos, implicará que la persona en cuestión los buscará en futuras relaciones y el proceso de deconstrucción será más complicado dependiendo el tiempo que pase. Al mismo tiempo, la normalización de ciertas actitudes siempre dejará el camino más fácil para recurrir a conductas violentas más visibles, situadas en estratos más altos de la pirámide de la violencia.
Centrándome en la violencia, hemos tratado en este curso el significado de esta como signo de fuerza y virilidad; “lo que convierte al hombre en hombre” según la cultura patriarcal. Entre las diferentes presiones que se experimentan bajo la masculinidad hegemónica está la capacidad de proveer seguridad y la competitividad. La violencia entre hombres es un validador de quien es más fuerte o no. Quien pierde es visto como humillado, menos hombre, incapaz de proteger, mientras que el que gana ve su imagen reforzada por los factores sociales que le rodean.
Ambos aspectos tienen importantes consecuencias en el desarrollo de la personalidad de los jóvenes: la asimilación de las características de la masculinidad hegemónica como su modelo identitario a seguir y todas las consecuencias a nivel personal e interpersonal que estudiamos a lo largo de este curso.