Respuesta a: Foro 2

#4927
Marina
Participante

Buenos días compañeras,

Es muy interesante poder compartir con vosotras y leer los puntos de vista y las experiencias sobre el empoderamiento de las mujeres que compartís.

En mi caso, me gustaria contar una experiencia que estoy viviendo de primera mano en Madagascar. Se trata de una mujer de 67 años que sufrió violencia de género y, según cuenta, siempre estuvo muy poco valorizada por su ex-marido al ser una mujer que se dedica a la agricultura, pues el trabajo de campo estaba considerado, según él, un trabajo de gente sin estudios ni recursos. Al terminar la relación la mujer pudo dedicarse completamente a la agricultura biológica y emprender su carrera profesional como formadora en éste àmbito. Actualmente, trabaja formando a otras mujeres en situación de vulnerabilidad en agricultura biológica.

En éste sentido, se podrian hacer muchas interpretaciones des de la perspectiva feminista sobre cómo y porque la agricultura biològica favorece el empoderamiento de la mujer: mayor accesibilidad a los recursos, transmisión oral del conocimiento… Aun así, cuando hablé sobre el tema con ésta mujer, encontré muchos “bloqueos” y falta de reconocimiento sobre la situación actual de las mujeres en Madagascar. Des de su punto de vista, la igualdad entre hombres y mujeres en el país ya se ha conseguido, los casos de violencia de gènere son “pocos”, y las mujeres són más débiles y por eso la agricultura ecológica es mejor para ellas.

Así pues, lo que quiero decir y poner de relieve es que en muchas ocasiones se ejercen pràctiacs feministas incluso sin saberlo, las redes de mujeres que aparecen de manera espontànea en pueblos y ciudades, los cuidados, el acompañamiento… son pequeños gestos que existen y que muchas veces, sin quererlo, tejen redes feministas mucho más fuertes que lo que dictan los poderes y las leyes. Por ello creo que es muy importante saber apartar la mirada de lo escrito, de lo que “tendría que ser” y fijarnos más en “lo que és” para potenciarlo y empoderar éstas pràcticas.

Gracias por todo compañeras, seguimos!

Marina