Respuesta a: Foro 4

#5017
anesesmagracia
Participante

Muchas gracias Patri por tu aportación, es una reflexión muy necesaria y acertada, pues es precisamente en ese marco paradójico en el que nos movemos.
Estas cuestiones que planteas son esenciales porque al final debemos comprender que, el modelo de desarrollo económico se basa en una perspectiva del desarrollo como algo creciente constantemente dentro del marco de la economía global capitalista. Esto, llevado a la práctica, implica para muchas mujeres una doble o triple jornada laboral en la que, además de los cuidados, asumen muchos trabajos normalmente en el ámbito de la economía informal para poder subsistir. En este sentido, como comentábamos anteriormente, es interesante las aportaciones hechas por Cornwall al plantear el concepto de “empoderamiento light” aludiendo precisamente a que no se trata de una transformación real de la posición de las mujeres, sino a la inserción de estas dentro de mercado capitalista que exige de ellas más trabajo todavía además de individualizar y responsabilizar a estas de su propio progreso desde una perspectiva meritocrática. Así pues, se individualiza el problema en vez de tener una visión holística donde se cuestione el contexto sociocultural en el que se dan estas circunstancias y se responsabiliza a los gobiernos y agentes sociales de el bienestar social.
También es interesante señalar, como apuntas, que existe una fuerte tendencia a englobar en “mujer africana” una multiplicidad de vivencias, realidades, contextos, culturas, lenguas, territorios, etc. que son concretos y específicos en cada caso haciendo de este abordaje necesariamente complejo y heterogéneo. Como antropóloga suelo procurar hilar fino en este sentido enmarcando cada situación porque la realidad es tremendamente compleja, híbrida y está siempre en transformación.
Las iniciativas de las mujeres, sean estas económicas o no, deben ser comprendidas y analizadas desde una perspectiva en la que se las entienda como agentes activas de su realidad y su vida que está en transformación.
La realidad de las mujeres dentro del mercado informal debe ser abordado y pensado desde una reflexividad en la que cuestionemos qué significa y quién define ese mercado informal, que a su vez, es la base de la vida de muchas personas. Este tipo de trabajos tienen la ventaja de ser tremendamente versátiles y flexibles lo que permite una gran adaptación para las mujeres que deben conciliar esta actividad con el trabajo de cuidados, pero también implica una gran inseguridad para ellas y sus familias al no tener ningún tipo de seguridad. Existen distintas iniciativas en diferentes áreas del África al sur del Sáhara en el que las mujeres se organizan para crear cajas comunitarias y de contención para ayudarse mutuamente. En Mozambique a este tipo de iniciativa se les llama “xitique”. Os animo a que busquéis otros casos de este tipo de iniciativas de mujeres que suponen una propuesta interesante de emancipación económica de las mujeres mediante la sororidad que se aleja de las lógicas del mercado neoliberal.
Un abrazo