Respuesta a: Foro módulo 2

#5093
AndreaFD
Participante

La violencia entre adolescentes y jóvenes hombres resulta extremadamente nociva.
Si hablamos de las consecuencias, como se comenta en las lecturas del módulo, ya no solo la violencia física, sino todas las restricciones y mandatos que impone la masculinidad hegemónica, especialmente, en esas edades, resulta determinante para orientar el curso vital de los adolescentes. Verse en la obligación de ser popular en términos normativos: infravalorar la atención en clase y la importancia de los estudios, el silencio emocional, la instigación a y la valoración de la violencia, etc. – puede llegar a determinar, de hecho, la vida de los adolescentes. Y es que sentirse internamente capaces o no de sobrellevar la presión académica, sentirse válidos respecto a sus estudios (inteligentes, si se quiere), poder contemplar su vida a largo plazo, aprender a gestionar sus vínculos afectivos (sean amistosos o de cualquier otro tipo, si aceptamos las diferenciaciones)… todo ello pasa por el filtro de la masculinidad hegemónica.
Es devastador, porque todes conocemos – en alguien externe o en nosotres mismes – cómo esas presiones y mandatos han afectado a nuestras vidas. Y es igual de devastador comprender que, la mayoría de adolescentes (por no presumir una totalidad) que caen en comportamientos derivados de la masculinidad hegemónica parten de una premisa de supervivencia. Como se comenta en las lecturas, el coste – íntimo, personal, interpersonal y social – que tiene alejarse de la normatividad o, peor aún, rechazarla activamente, es inmenso, muchas veces insoportable, más todavía en un momento vital en que las identidades y percepciones propias y del mundo están dinámica y delicadamente en formación.