Respuesta a: Módulo 2

#823
Ane
Moderador

Hola, buenas noches, siento participar tan tarde, no he tenido la oportunidad de hacerlo antes.
Yo he tenido la oportunidad de haber estado viviendo en una zona totalmente rural al norte de Benin llamada Kerou. Aquí las mujeres están limitadas por el derecho consuetudinario y la religión bien tradicional cómo puede ser el Vudoo y otras religiones animistas, el Islam y en menos proporción el Cristianismo. Hay etnias que todavía no conciben el hecho de que sus hijas vayan a la escuela como la etnia Peulh, donde tienen hijos y crean pequeñas empresas de trabajo con ellos. Por otro lado, muchos hombres todavía son polígamos sobre todo los musulmanes y la mujer no tiene ni voz ni voto en ello. También es cierto que las generaciones que vienen tienen menos intenciones de crear familias polígamas, aunque continuan viendo a la mujer cómo trabajadora doméstica y cuidadora de niños. Sí que hay un pequeña cantidad de mujeres que llegan hasta la universidad pero todavía menos proporción tienen la posibilidad de poder pagarse unos estudios lejos de us pueblo durante tres años. Otras optan por estudiar grados medios de auxiliares etc. que les permite hacer algo mas corto menos caro y a la vez poder trabajar fuera del ámbito domestico a parte de en él.
El proyecto en el que he estado trabajando es u proyecto de la Foundation Vie Pour Tous creada por una persona de Benin que tuvo la suerte de poder ser apadrinada y poder finalizar sus estudios de Máster en el Pais Vasco, al acabar volvió a su país y creó esta Fundación. Tiene varios proyectos dedicados a la educación, sanidad y al empoderamiento de las mujeres.
En la zona rural en la que he estado, el proyecto estaba construido en zona de etnia Peul y formado por una escuela maternal y primaria, un hospital que consta de servicio de consulta médica, hospitalización, maternidad, partos, nutrición, laboratorio y servicio de farmacia. Además tiene un proyecto de huertas para las mujeres, en el que a ellas se les entrega una trozo de tierra que poder labrar y los beneficios serán completamente para ellas pudiendo darles opción a tener mayor independencia ecónomica y así mayor empoderamiento ante ciertas decisiones. A la vez se les exigía tener al menos dos niñas/os en el colegio para poder beneficiarse de estas tierras, así también se consigue mayor tasas de niñas y niños escolarizados.
Las mujeres aquí sobre todo las de la etnia Peulhe tienen una relación diferente co su cuerpo y mucha falta de educación y salud sexual con lo que después de tres meses de observación y análisis y con la colaboración de la matrona local del hospital realizamos talleres durante tres meses con grupos de diferentes etnias de esta zona rural.
Nos sorprendió la buena respuesta que tuvimos a la hora de realizar los talleres también con los hombres.
En conclusión pienso que todavía hay mucho por lo que luchar y aunque en algunos países vayan a pasos agigantados, solo son una minima parte de las mujeres las que se benefician de sacos privilegios mientras que la mayoría en las zonas rurales no son consciente de sus derechos.