Respuesta a: Módulo 4

#979
gretavinovo
Participante

Buenas tardes de domingo a todas! Llego súper tarde a este foro, pero como ya le expliqué a Marian es por una buena razón. Tuve la oportunidad de organizar una formación sobre turismo sostenible en mi pueblo, Oussouye, en la Casamance (Senegal), durante toda esta semana. Estuve pasando casi 8 horas diarias con 23 mujeres maravillosas, de entre 15 y 35 años, que me han regalado una de las mejores semanas de estos últimos meses. Pero no he tenido tiempo para hacer nada más. Así que compartiré mis reflexiones con vosotras y mañana, con tranquilidad, leeré todas las entradas del foro, que me parece supe interesante y enriquecedor. Estoy totalmente de acuerdo con María en todo lo que dice. Especialmente sobre el tema de la cooperación. Llevo trabajando en este sector 10 años, he creado mi propia ONG y nunca hemos recibido ayudas “oficiales” justamente por nuestra visión un poco rebelde de la cooperación. Hay que replantearse urgentemente un nuevo modelo de colaboración, basado de manera específica en la igualdad entre donante y beneficiario. Las personas que viven aquí se han acostumbrado a ver las ONG como una especie de bancos que distribuyen dinero para casi cualquier actividad, sin ningún control. Yo misma he trabajado con otra ong (de la que me fui) en un proyecto para la construcción de una escuela en el que el presupuesto total era 4 veces el que realmente se necesitaba para la construcción. De esta manera se fomenta la idea de que en Europa nos sobra el dinero y que tenemos tanto que hasta podemos venir aquí a construir escuelas de ese tipo. Y esa idea de la cooperación es muy difícil de modificar. También es verdad que en cuanto sube el nivel de estudios, se modifican también las miradas. Comparto la idea de que tenemos que dejar a África en paz. La idea de la cooperación tendría que ser dirigida más a la lucha para la eliminación del aprovechamiento de los recursos naturales por parte de empresas extranjeras, más sensibilización e información acerca de la inmigración ilegal y más inversión en formación y recursos. Volviendo a las preguntas, que me voy por las ramas, en cuanto a películas, me gustaría señalar Maman Colonell y Felicité. Son dos películas, una de República democrática del Congo y otra de Senegal que me han encantado. Historias de lucha para seguir adelante, ante las adversidades y el patriarcado.
Las nuevas tecnologías han modificado enormemente el papel de las mujeres en la sociedad. Les han proporcionado visibilidad y muchas de ellas han encontrado a través de las redes sociales, la manera de expresarse y empoderarse. El acceso a Internet ha permitido a muchas mujeres de conseguir más información acerca de sus derechos, de acceder a redes y grupos de apoyo, a iniciativas femeninas en distintas partes del mundo. Sin duda, han sido un gran avance también para que las europeas tengamos acceso a recursos africanos. Los libros, las películas, los ensayos que se ha producido en muchos países de África estaban hasta hace poco al alcance de pocas personas.
Con este grupo de mujeres con las que llevamos a cabo la formación, hemos decidido crear un grupo feminista en el pueblo, para reivindicar derechos que a veces están olvidados o pisados debido a supuestas tradiciones y estereotipos. Puede que me cree enemigos en el pueblo, pero esta es mi visión de la cooperación y creo importante que sean ellas mismas las que empiecen este proceso.